domingo, 24 de junio de 2012
[Vídeo] Kaosenlared entrevista al filósofo marxista Iñaki Gil de San Vicente
lunes, 20 de septiembre de 2010
La dialéctica marxista en el independentismo vasco
El materialismo dialéctico está siendo de nuevo confirmado en la lucha de liberación de Euskal Herria, como en el resto de procesos naturales, sociales y científicos.
lunes, 19 de julio de 2010
Matan a periodista a balazos en Grecia, culpan a guerrilla
miércoles, 14 de julio de 2010
La independencia significa luchar por la Patria Nueva el Socialismo
domingo, 20 de junio de 2010
Puerto Rico: Partido Comunista aprueba constitución, programa y elije a miembros de comisión política
viernes, 18 de junio de 2010
Martha Harnecker: “El socialismo del siglo XXI no debe ser calco ni copia, sino creación heroica”
“Los procesos que vivimos en América Latina no pueden medirse sólo con la estadística económica”. “Uno no puede lanzar al Ejército a destruir a la oposición, tiene que ganar en las urnas”. “El socialismo soviético fue derrotado, era el socialismo del siglo XX y cayó en muchas deformaciones”.
lunes, 15 de febrero de 2010
Nace "Andalucía Comunista"
Con esta declaración, constituimos una organización comunista y revolucionaria integrante del Movimiento de Liberación Nacional de Andalucía.
Esta organización tiene como base ideológica el marxismo-leninismo, concepción materialista y dialéctica del mundo, instrumento científico de análisis de la realidad y guía para la acción, que se enriquece constantemente y se renueva dando respuesta a los nuevos fenómenos, situaciones y procesos. En ligazón con la práctica y con el incesante progreso de los conocimientos humanos, esta concepción del mundo debe ser necesariamente crítica y creadora y, por tanto, contraria a la dogmatización y a la revisión oportunista de sus principios.
Consideramos que Andalucía es una comunidad de hombres y mujeres históricamente constituida, estable en el tiempo y con una lengua común, una actividad económica y unas relaciones sociales de producción basadas en un sistema de clases sociales históricamente particular distinto del español, con una psicología y una cultura propias. Por eso, afirmamos que, a la luz del marxismo-leninismo, Andalucía se ajusta plenamente a la categoría histórica de nación.
Andalucía tiene los mismos derechos que cualquier otra nación a ejercer su soberanía nacional.
Andalucía está oprimida como lo están los demás pueblos del Estado Español. Todos ellos tienen un enemigo común ante el que es preciso unirse. Por eso, existe la posibilidad de que, en ciertas condiciones, nuestra nación, con entera libertad y sin menoscabo del libre ejercicio de su autodeterminación, decida integrarse en un proyecto estatal supranacional.
Para nosotros, el Pueblo Trabajador Andaluz se encuentra sometido a una doble opresión nacional y social.
Aspiramos a ser un destacamento de vanguardia del Pueblo Trabajador Andaluz, cuyos intereses y objetivos compartimos y defendemos. En cualquier caso, la categoría de destacamento de vanguardia sólo surgirá de la corrección de nuestra orientación política y de nuestra capacidad de organizar y dirigir la lucha del Movimiento de Liberación Nacional de Andalucía en ligazón permanente, estrecha e indisoluble con las masas, movilizándolas y ganando su apoyo.
Entendemos que concebir una organización comunista como la creación de una estructura burocrática sin conexión con los organismos de participación de los trabajadores sólo puede derivar en la impotencia y, por tanto, en formas de lucha impropias de los comunistas (electoralismo, terrorismo…).
Nuestro objetivo final es el Comunismo, sociedad sin clases y sin Estado. Esto sólo podrá lograrse a través de una Revolución Socialista por medio de la cual las clases explotadas, dirigidas por la clase obrera, instauren su poder político e instauren el Socialismo como fase inferior del Comunismo.
Nuestra organización educará a sus militantes y orientará sus actividades en el espíritu de fidelidad a la causa de la clase obrera.
Nuestra organización orientará a sus militantes y actividades en el espíritu del Internacionalismo Proletario, de la cooperación entre las fuerzas revolucionarias, de solidaridad para con los trabajadores de todo el mundo y para con los pueblos en lucha contra la opresión política, social y nacional, contra el imperialismo y contra el fascismo.
Sea por Andalucía libre, los pueblos y la humanidad
Puedes ponerte en contacto con nosotros a través del correo electrónico: info@andaluciacomunista.org
http://www.andaluciacomunista.org/ =
viernes, 5 de febrero de 2010
El socialismo utópico del siglo XXI: ¿por qué volver a marchar hacia atrás?
(Emiliano Zapata)
A propósito de la crisis de gobierno que están enfrentando las administraciones progresistas de la región, y de la respetuosa y acertada crítica, que desde algunos sectores revolucionarios, han venido realizando a esos procesos, desde esta TRINCHERA, nos permitimos realizar algunos planteamientos y posiciones, con el objetivo de enriquecer el debate al interior de estas fuerzas.
1.- Debemos considerar, que debido al predominio del capitalismo a nivel mundial, ningún país queda excluido de la profunda crisis material y objetiva, que arrastra el modo de producción capitalista, incluido los países llamados progresistas, que siguen manteniendo estructuras capitalistas, tanto en su modo de producción, como en sus institucionalidades.
2.- Las actuales administraciones progresistas encabezadas por Chávez, Correa y Morales -si bien representan avances en el terreno subjetivo, de mayor grado de conciencia social, de estos pueblos ahogados por el imperialismo-, también son utilizadas por nuestro enemigo, para emplearlos como “enemigos de paja”, ya que a través del discurso, tienden a deslegitimar posiciones revolucionarias, de algunos sectores, que sí se plantean derechamente la revolución socialista.
3.- Las experiencias actuales en Latinoamérica, podrían insertarse dentro de un ciclo que el capitalismo, ha diseñado a partir de la Segunda Guerra Mundial, para contener el avance del movimiento social, donde el reformismo de izquierda ha jugado un triste papel, primero al no analizar acertadamente, que se trata de un juego enemigo y segundo “prestar ropa” al imperialismo, al jugar su mismo juego.
4.- No es de sorprenderse; desde su génesis, históricamente el revisionismo y su aparecer reformista, han caído, en numerosos desaciertos, acarreando de paso a los pueblos, que confían en ellos. En su afán de instalarse como una posición intermedia entre el capital y los explotados y marginados, al caminar por un híbrido camino, utilizando como plataforma al Estado burgués, para “sus transformaciones sociales”.
5.- El reformismo de izquierda, debido a su ceguera ideológica, tiende a atrincherarse en el Estado burgués, con lo cual va cerrando los espacios al pueblo y su organización natural, que es la construcción del Poder Popular.
El Socialismo Científico v/s Socialismos Utópicos: Un Constante Debate
Desde una posición marxista, es necesario reconocer, que el socialismo es un proceso tan material, como las crisis que le anteceden. Desde ahí, nos permitimos excluir aquellos que siguen la misma lógica de hace más de siglo y medio. Plantear el socialismo desde la idea, es decir, desde ésta, imponerla a la realidad, sólo significa un sueño truncado, pues las consecuencias son sabidas, “mas temprano que tarde”, se despierta violentamente.
De ahí, que validamos sólo un socialismo posible; aquel que la práctica indica.
Decimos esto, porque la teoría se debe supeditar a la práctica. Ahora bien, la teoría nos permite adelantar pronósticos, dilucidar los procesos, es decir, la unidad de ambas nos determina un éxito al que sólo le falta la decisión revolucionaria para apresurarlo, y así evitar que cientos de niños mueran en un minuto.
Una de las diferencias entre el Socialismo Científico y vulgar, utópico u otros, radica en que, uno expresa un proceso de solución a problemas materiales -y no sólo nos referimos al pan de hoy-, sino a terminar con el trabajo enajenado, la propiedad privada de los medios de producción y la liberación de las fuerzas productivas para satisfacer las necesidades humanas y de su cuerpo orgánico: la naturaleza. El otro intenta humanizar al capitalismo.
Lo anterior, porque uno apunta a la producción y el otro a la distribución, en última instancia, del sudor y sangre del pueblo y de sus niños, como lo plantea claramente Carlos Marx y que por su extraordinaria síntesis, nos permite reproducirlo dos siglos después: “Aun prescindiendo de lo que queda expuesto, es equivocado, en general, tomar como esencial la llamada distribución y hacer hincapié en ella, como si fuera lo más importante.
La distribución de los medios de consumo es, en todo momento, un corolario de la distribución de las propias condiciones de producción. Y esta distribución es una característica del modo mismo de producción. Por ejemplo, el modo capitalista de producción descansa en el hecho de que las condiciones materiales de producción les son adjudicadas a los que no trabajan bajo la forma de propiedad del capital y propiedad del suelo, mientras la masa sólo es propietaria de la condición personal de producción, la fuerza de trabajo. Distribuidos de este modo los elementos de producción, la actual distribución de los medios de consumo es una consecuencia natural. Si las condiciones materiales de producción fuesen propiedad colectiva de los propios obreros, esto determinaría, por sí solo, una distribución de los medios de consumo distinta de la actual. El socialismo vulgar (y por intermedio suyo, una parte de la democracia) ha aprendido de los economistas burgueses a considerar y tratar la distribución como algo independiente del modo de producción, y, por tanto, a exponer el socialismo como una doctrina que gira principalmente en torno a la distribución. Una vez que está dilucidada, desde hace ya mucho tiempo la verdadera relación de las cosas, ¿por qué volver a marchar hacia atrás?” (Glosas Marginales al Programa del Partido Obrero Alemán).
El grave problema histórico que resulta de las llamadas administraciones progresistas y sus teorías de Socialismos utópicos o vulgares, es la confusión o el “encubrimiento” ideológico, que realizan al interior de los pueblos:
1- Las falsas disputas o contradicciones: La fundamental y la que nos debe guiar, es la contradicción existente entre el capital y el trabajo y no la que nos dispone entre países. Por lo tanto, las estrategias desarrollistas, protecciones a la producción nacional, articulación de bloques regionales, con una supuesta orientación socialista, etc., lo que terminan es, reafirmando un supuesto “desarrollo”, que, en definitiva, es un desarrollo capitalista.
2- Enmascaramiento de la lucha de clases: En el caso de nuestra región, cuando se habla de las pretendidas “burguesías nacionales”, existe una desviación ideológica clara, ya que en la actualidad, las burguesías se encuentran transnacionalizadas. Al no entender esto, nos conduce a un proceso de desideologización, como la conciliación de clases, negando la división existente, entre dos clases enemigas irreconciliables. El marxismo-leninismo, nos advierte al respecto: La clase dominante, se convierte en la políticamente dominante, por lo tanto adquiriendo con ello, nuevos medios para la represión y la explotación de la clase oprimida.
3- Lo relevante entonces, no son las definiciones a priori, de que si un país implementa más o menos “ideas socialistas”, lo que importa es definir, a través de un análisis abarcador, si estas sociedades mantienen o no, relaciones de producción que permiten el despojo de una clase sobre otra.
En ese plano, si hiciésemos una valoración histórica de la gran cantidad de procesos, autocalificados de socialistas, tendríamos que diferenciarlos desde la posición ideológica y de clase, desde la cual se han planteado y obviamente desde la práctica y sus consecuencias.
1.- Podemos constatar diversas experiencias social-demócratas, que transitaron por la delgada línea que separa al capital del trabajo; con algunos matices de forma, presentan un tronco común; la realización de reformas en el marco del Estado burgués, el pluripartidismo y la defensa de la democracia burguesa, ante la cual, muchos de ellos sucumbieron; para ejemplificar, tenemos a Maurice Bishop en Guyana (1950), Jacobo Arbenz en Guatemala (1954), Joao Goulart en Brasil (1964), Juan José Torres en Bolivia (1971), Salvador Allende en Chile (1973), Nicaragua 1989, Si a ello le sumamos las administraciones populistas de Perón en la Argentina, Velasco Alvarado en Perú, Guillermo Rodríguez en Ecuador, Omar Torrijos en Panamá, por nombrar algunos, a las cuales podríamos sumar los casos de países europeos tales como Suecia, Dinamarca, Noruega, etc., que diseñaron los llamados “Estados de bienestar”.
2.- Siguiendo los postulados del marxismo, con el posterior aporte del leninismo, tenemos a un conjunto de experiencias que se apegaron a lo que se conoce como el Socialismo Científico. Es así, como considerando la experiencia de la primera revolución proletaria triunfante (la URSS), encontramos los procesos llevados a cabo en China, Corea del Norte, Vietnam y Cuba. Con matices de diferencia, desvirtuaciones posteriores, fracasos, etc. les reconocemos un tronco común; la necesidad de que la clase obrera, en alianza con los marginados, construyera Poder Popular y preparara la Dictadura del Proletariado, para expulsar a la burguesía como clase dominante y se iniciase el proceso material de la socialización de los medios de producción.
3.- A esas experiencias, la burguesía y sectores del revisionismo, las señalan como “socialismos reales”, lo que a todas luces es una configuración eufemística, puesto que cualquiera sea el desarrollo concreto, siempre son reales; los socialismos utópicos o vulgares del siglo XIX, los antes señalados, el actual Socialismo del Siglo XXI, son y fueron reales; la diferencia “real”, es que el socialismo diseñado bajo la ideología marxista-leninista, fue apegado en mayor medida a los postulados del Socialismo Científico ideado por Marx y Engels y los otros autodenominados “socialistas”, se alejan de esas concepciones. Si lo que se pretende es deslegitimar procesos concretos y el gran salto que dio la humanidad por su liberación, se vuelven a equivocar, los revisionistas y el imperialismo.
4.- Obviamente que lo sucedido y lo realizado en otras latitudes, y en otros procesos históricos, no puede transformarse en “copia y calco” y así reeditarlo en las condiciones generales y particulares que vive el capitalismo y su fase suprema el imperialismo. En la actualidad lo “marxistamente” correcto, sería utilizar la teoría marxista-leninista, aplicada a la situación y realidad concreta, pero nunca olvidando las valiosas enseñanzas de un pasado no tan lejano, ni menos caer en el revisionismo antojadizo, como algunas experiencias actuales.
5.- En ese sentido, el Socialismo del Siglo XXI, al no plantearse la socialización de los medios de producción y por consiguiente, la superación del Estado burgués, no dista mucho de otras experiencias social-demócratas y la práctica lo transforma en utópico; al no proyectarse estratégicamente en pos de la construcción del comunismo, sólo queda como paso táctico, como permanencia al interior de la FES capitalista, por eso permanece en el plano del reformismo, del revisionismo y del oportunismo.
El Revisionismo y su Crítica Anti-Marxista
Las disputas entre los sectores revisionistas, reformistas y revolucionarios, no es un hecho nuevo, ya lo constatamos en la Cuarta Edición de TRINCHERA MOVIL, donde establecimos la unidad y crisis del proletariado, a través de la historia. (1)
Así verificamos que a partir de la maduración de la ideología marxista, al interior del proletariado, comienza a surgir una ideología que intenta revertir los postulados originales, planteados por Marx y Engels. En ese transe aparece el revisionismo, que políticamente se presenta en forma oportunista y reformista.
1.- El revisionismo actual llega al extremo de “revisar” al propio revisionismo de viejo cuño; a tanto llega su divagación ideológica que su antitesis ya no es el capitalismo, sino que lo que ellos denominan como el “socialismo real” o del siglo XX.
2.- El revisionismo solapado en la actualidad, no considera el proceso revolucionario del siglo XX en su generalidad; lo particulariza y desde ahí realiza sus críticas, es así como para no criticar a Lenin, crearon “la bestialidad Stalinista”, es así que para esconder su oportunismo político crearon tesis “ultrarradicales”.
3.- Criticar desde la actualidad, con los elementos teóricos y prácticos existentes, una practica determinada del pasado, sin considerar su generalidad, es a lo menos antimarxista y antidialectico; aquellos que se desangran en buscar los desaciertos, de lo que la burguesía denomina como “socialismo real” y su ideología basal; es lo que Lenin criticaba de sectores ultra izquierdistas como el trotskismo, que no se posicionaban desde posiciones y situaciones concretas y objetivas de la realidad o simplemente algunos acontecimientos históricos los trasladan al presente.
4.- Hoy está de moda entre los nuevos revisionistas, el criticar y dar calificaciones antojadizas; reprochan a lo que ellos llaman “el DIAMAT”, no haber estado “a la altura de los avances filosóficos”, a Marx lo descalifican por no haber puesto demasiada atención al problema indo americano, de la mujer, de lo ambiental, por supuestas destempladas críticas a Bolívar, etc. Todo ello, lo hacen a partir de paradigmas actuales, sin considerar el hecho histórico desde el cual fue concebido el acerbo ideológico que dio vida a la teoría revolucionaria y basamento de las únicas revoluciones proletarias triunfantes.
5.- Para construir política revolucionaria, debemos establecer parámetros objetivos y reales, en ningún caso podemos criticar procesos, teniendo información recopilada y creada por el enemigo de clase. Considerando lo anterior, es innegable e incuestionable el paso histórico que dio gran parte de la humanidad, siguiendo el legado y los lineamientos de la primera revolución triunfante. En ese sentido, no puede ser un fracaso que millones de explotados y pobres del mundo se hayan desprendido de la enajenación y hayan dado un paso concreto en pos de su liberación; no es casual el nivel cultural e intelectual alcanzado por el proletariado, en ese proceso histórico… ahí están las revoluciones China, Coreana, de Vietnam, de Cuba y todo los movimientos de Liberación Nacional, surgidos en ese ejemplo, para constatar que no es un “invento”, que es una realidad objetiva; se basaron en los lineamientos que el marxismo-leninismo –sin duda, que no falta de carencias- desarrolló en esa realidad histórica y concreta.
6.- Está suficientemente claro, que se cometieron algunos desaciertos ideológicos, que después se refrendaron en la práctica. No podemos ignorar los errores cometidos, principalmente en los partidos de vanguardia. A nuestro juicio el principal error fue el dejar permanecer al interior de sus orgánicas, posiciones revisionistas y oportunistas que se lograron rearticular y por su medio incubar el ascenso imperialista; el PCUS es un claro ejemplo de lo estamos planteando. (2)
MIR de Chile, “paradigma ultra izquierdista”
Una de las características del revisionismo y el reformismo, es que tergiversa la ideología y la historia. Desde esos sectores, se acusó al MIR de Chile, como el “caballo de Troya del imperialismo”, que desde esta orgánica se fue intransigente con el gobierno de Salvador Allende en Chile, etc. Es así, como se posiciona al MIR de Chile, como uno de los “íconos del ultra izquierdismo”, considerando el rol que ese movimiento revolucionario jugó en el proceso de la Unidad Popular. A ese respecto, como orgánica que sigue los planteamientos originales del MIR de Chile, nos cabe la responsabilidad de plantear que:
1.- La realidad objetiva indica que difícilmente un Partido Revolucionario en formación y crecimiento, como lo fue el MIR de Chile, durante la Unidad Popular, haya tenido la influencia y responsabilidad que el reformismo, le ha intentado entregar a través de la historia y lo más grave, propagandeó y agitó en todas las latitudes, como verdad universal, no faltando sectores en el exterior, que se hicieron eco de aquello.
2.- Al transcurrir algún tiempo de los hechos ocurridos en el proceso chileno, podemos ver con mayor claridad los acontecimientos, y sin temor a equivocarnos, podemos decir que la orgánica que mas acertada estuvo en sus análisis, precisamente fue el MIR de Chile, que a través de la información de su novel trabajo de inteligencia, se pudo anticipar a un sin numero de hechos que hubiesen anticipado el golpe fascista, que fue una de las pocas orgánicas que se planteó en la situación concreta, por lo que está lejos de la calificación de “ultra izquierdista”, ya que con el arribo del Comandante de la Revolución Chilena, Miguel Enríquez, a la dirección del partido, se había iniciado un proceso de “limpieza y profesionalización de sus cuadros”, adoptando de lleno la ideología marxista-leninista, desterrando el revisionismo de sus filas.
3.- Es falso el rol, que califica el accionar del MIR de Chile, como elementos desestabilizadores del proceso de la Unidad Popular; a nuestro juicio se tubo demasiado respeto por la administración socialdemócrata del Presidente Allende, por que se tenía una confianza extrema en su figura y liderazgo, que él en la práctica no defraudó. Lamentablemente no podemos decir lo mismo de la coalición que le brindó su apoyo en un comienzo y que al poco andar lo abandonó; la soledad de su muerte en la Moneda, parece ser la cruda realidad del ocaso del presidente mártir.
4.- A nuestro juicio, Salvador Allende tenía muy claro cuál era su rol y hasta donde llegaba su posta, eso se puede comprobar, cuando realiza el último llamado a Miguel, el problema es que definió demasiado tarde, pero ese no es sólo un error de Allende; las fuerzas revolucionarias deben leer las situaciones concretas y determinar cuando les corresponde actuar en el plano indicado; no pretendamos tampoco, que el reformismo nos pautee nuestro accionar político y militar.
5.- En la actualidad, desde el reformismo, en diversos países de la región, especialmente donde existen administraciones progresistas, es usual la valoración de “ultra izquierdismo o miristas” para calificar las posiciones revolucionarias, que pretenden alcanzar cambios en la estructura de la sociedad y no quedarse en simples reformas al sistema.
6.- Desde esta TRINCHERA planteamos, que la crítica acertada, siempre es positiva, sobre todo si va dirigida a que el pueblo vaya alcanzando niveles de conciencia revolucionaria, ya que el reformismo subvalora la fuerza del pueblo, por ello busca alianzas con la burguesía; no fue el MIR de Chile quien buscó alianzas con una supuesta rama de “militares constitucionalistas”, ni con una supuesta “burguesía nacional”, como en el caso chileno.
Con el respeto que la situación actual amerita, nos cabe la responsabilidad de hacer un llamado a las fuerzas revolucionarias, a jugar un rol mas decisivo en los procesos que se avecinan: a todas luces es un error seguir insistiendo, que respetados dirigentes como los Presidentes Chávez, Correa o Morales, jueguen un rol que sus posiciones de clase no les permiten realizar.
Desde una posición ideológica y política, estos valiosos dirigentes no están cometiendo errores; realizan lo que su posición de clase les indica. Si lo que pretendemos es dar pasos verdaderamente revolucionarios, no esperemos que estos dirigentes los den; los únicos llamados a perspectivar una línea revolucionaria, son aquellas fuerzas que realmente tienen una posición de clase revolucionaria.
Con lo anterior, queremos plantear con toda claridad, que para poder subvertir al Estado burgués es tan necesario Chávez, Morales o Correa, así como lo fue Allende en Chile; la maquinaria del Poder Popular, del poder dual, pasa por considerar los avances y reformas que desde el Estado burgués se puedan realizar, la claridad ideológica y estratégica viene dada por como estas se utilizan para impulsar dialécticamente la construcción del Socialismo Científico y la superación del Estado burgués.
A los dirigentes reformistas, como Chávez, Correa y Morales, al igual que Salvador Allende, se les debe reconocer sus aportes, su disposición a realizar reformas en el ámbito social, a los espacios de participación del pueblo, pero muy diferente es seguir insistiendo que ellos impulsen cambios revolucionarios, insistimos que los únicos en disposición de realizar dichas transformaciones, son aquellos que utilizando una ideología de clase, entienden y comprenden por donde debe marchar el proceso.
Para no caer en el juego revisionista, es imperioso que las fuerzas revolucionarias, realicen un acertado balance, que pasa por definir como están establecidas y se ubican las fuerzas al interior del pueblo, cual es el grado de hegemonía que estas han alcanzado y principalmente de la situación del capitalismo a nivel mundial. Ello nos serviría mucho para clarificar posiciones en la actualidad, para no definir falsos enemigos, para no caer en el oportunismo, ni el ultra izquierdismo y entender que nuestro enemigo es el capital, y si el reformismo entra en alianza con él, ya no es nuestro problema…
Sólo nos queda seguir insistiendo: Instrúyanse, porque necesitamos toda nuestra inteligencia. Conmuévanse, porque necesitamos todo nuestro entusiasmo. Organícense, porque necesitamos de toda nuestra fuerza.
Con el PUEBLO, como Fuerza Principal Político-Militar,
Con la vanguardia, creando CONCIENCIA Revolucionaria y
Con el FUSIL, como guía de la lucha histórica y constante.
POR LA RAZON Y LA FUERZA, LOS TRABAJADORES AL PODER
SÓLO PODEMOS LA VÍA REVOLUCIONARIA
COMBATE O MUERTE
Desde algún lugar de Chile, Febrero de 2010
Movimiento de Izquierda Revolucionaria – Ejército Popular Revolucionario (Batallón Chile)
viernes, 27 de noviembre de 2009
Tras diez años, reabren la licenciatura en marxismo-leninismo en Cuba
En septiembre del presente curso, la Licenciatura en Marxismo-Leninismo e Historia comenzó a impartirse nuevamente en la Universidad Pedagógica Conrado Benítez García, de Cienfuegos, luego de casi una década ausente del espectro de especialidades ofrecidas por el centro.
La matrícula se encuentra distribuida en dos grupos; 17 estudiantes recién graduados del nivel preuniversitario cursan el primer año, mientras en segundo se encuentran nueve alumnos, procedentes de otras carreras afines.
Ángel G. Navarro Otero, rector de la casa de altos estudios, refiere: "La reapertura obedece al déficit en la formación de profesionales de esta rama del conocimiento, tan importante para toda la sociedad, pues contribuye a la comprensión de los fenómenos globales y de nuestro proceso histórico. El hecho guarda relación con el fortalecimiento de nuestra ideología marxista".
Según declaraciones de Dayamí Valdivié Mena, coordinadora de la disciplina, entre las materias fundamentales para el adiestramiento académico, científico y laboral de los futuros profesores se encuentran Historia de la Filosofía; Corrientes Filosóficas Contemporáneas; Economía Política; Marxismo; Fundamentos sociológicos, psicológicos y pedagógicos; Educación Física; Inglés; Informática; Geografía; Psicología; y Metodología de la enseñanza de las Ciencias Sociales.
"Resultó necesario un proceso selectivo previo y eso limitó un tanto el ingreso. Sin embargo, existen grandes perspectivas de crecer. El plan de la etapa 2010- 2011 será mayor, porque contamos con potencialidades en los institutos preuniversitarios vocacionales pedagógicos y otros planteles de nivel medio", explica Navarro Otero.
"Los aspirantes deberán aprobar una prueba de aptitud, medidora de la motivación y preparación general de quienes se presenten, y luego las de Matemática, Español e Historia, obligatorias para obtener una plaza en cualquier universidad cubana".
A partir del segundo semestre del año inicial, comienza la práctica laboral y en cursos posteriores aumenta la presencia frente a las aulas.
Fuente: Cinco de septiembre
Viernes, 27 de Noviembre de 2009 09:34
domingo, 22 de noviembre de 2009
Estado español: Resolución del primer encuentro estatal de solidaridad con el pueblo soviético
El sábado 14 de noviembre de 2009 tuvo lugar en Madrid el Primer Encuentro Estatal de Solidaridad con el Pueblo Soviético. El desarrollo del encuentro se realizó en la Casa de la Paz.
En primer lugar valorar como positivo el hecho de realizar este encuentro y destacar que la participación aunque nutrida era la esperada dada la situación política de la izquierda en general y del movimiento comunista en particular en nuestro país.
El encuentro empezó con una intervención en la que se hizo una pequeña introducción sobre la solidaridad soviética en nuestro país que era realizada por la Casa de Amistad España-URSS de Barcelona y de Madrid, organizaciones que desaparecieron cuando la contrarrevolución triunfó en la URSS.
Seguidamente se explicó el por qué de la creación de una Asociación de Amistad con Bielorrusia y las actividades que la misma ha realizado, con la realización en 2008 y 2009 de los actos de celebración del 9 de Mayo, Día de la Victoria, en los cuales participó Serguei Skvortsov, primer secretario del PCUS (no es el PCUS que dirigía Oleg Shenin).
Pero a pesar de la importancia de solidarizarse con Bielorrusia, desde la asociación de amistad con la misma, se vio la necesidad de ampliar la solidaridad al conjunto de todo el pueblo soviético, de relacionarse con todos los comunistas y patriotas soviéticos de las otras repúblicas de la antigua URSS, así como aportar nuestra contribución a la lucha internacionalista. Por ello desde la Asociación de Amistad con la República de Bielorrusia de Catalunya se presentó una propuesta para el debate conjunto con los camaradas que participaron en el encuentro.
Leída la propuesta se continuó con un interesante debate sobre la necesidad y el por qué de la creación de una organización de solidaridad con el pueblo soviético. Una solidaridad que no sólo será moral si no también a otros niveles, incluida la solidaridad con los presos políticos que hoy están en la cárcel por luchar a favor del socialismo y contra la represión que sufren los comunistas por parte de los regímenes mafioso-capitalistas que se instalaron en la antigua URSS mediante un golpe de estado.
También contribuir en la lucha internacionalista relacionándonos con aquellas organizaciones comunistas soviéticas que lo deseen y mantener las relaciones que hemos establecido con AKM-TR, PCUS, PCBRT, Mov. Ucraniano por la Unión Soviética y Mov. Por La Unión Soviética.
También se decidió tomar como referente internacional al Consejo Internacional de Amistad y Solidaridad con el Pueblo Soviético cuya sede está en Toronto y se informó de la necesidad de suscribirse y solidarizarse con la revista Northstar Compass, que es para nosotros la publicación del movimiento a nivel internacional.
Reafirmarnos en nuestra lucha contra el imperialismo, la OTAN y el fascismo en cualquiera de sus formas (desde el nazismo hasta el sionismo).
Apoyar al pueblo soviético en la lucha por el restablecimiento de la URSS y el socialismo en base a las enseñanzas de Marx, Engels, Lenin y Stalin. Defensa del estimado camarada Stalin como comunista consecuente y soviético que estuvo al frente de la construcción del socialismo de la URSS y al frente en la lucha contra el fascismo en la Gran Guerra Patria, siendo la URSS el único país, junto al movimiento partisano encabezado por los comunistas, que verdaderamente triunfó en la Segunda Guerra Mundial y liberó a la humanidad de la barbarie nazi-fascista.
Reafirmarnos en nuestra lucha por la paz, la amistad y la solidaridad entre los pueblos.
Aunque en este encuentro no se creó aún la asociación, sí que se acordaron una serie de puntos, que son los siguientes:
1º- Elección de un nombre, el cual será registrado. Tras un breve debate se tomó la decisión por unanimidad de Asociación de Amistad Hispano-Soviética.
2º- Podrán ser miembros de la asociación todas aquellas personas que estén de acuerdo con nuestros principios, tanto si han nacido en nuestro país, o las personas nacidas en las antiguas repúblicas soviéticas o en cualquier otro continente que viven en nuestro país.
3º- Creación de una bitácora provisional y un correo electrónico de contacto. La bitácora será provisional hasta que en un futuro tengamos una página electrónica.
4º- Aprobación de unas líneas de trabajo que son:
a) Temas de la antigua URSS
b) Cultura
c) La solidaridad internacionalista de la URSS con la República Española.
5º- Nuestra asociación ha de ser un lugar de encuentro, debate y lucha conjunta de todos los comunistas independientemente donde militen, por lo tanto se velará por el mantenimiento de un ambiente de fraternidad y camaradería bolchevique.
6º- Nuestro himno es La Internacional.
Fotografía: La Puerta del Sol. El pueblo de Madrid agradecido por el apoyo de la URSS (1936-1939)
domingo, 11 de octubre de 2009
Diálogos plutónicos: sobre el optimismo y el pesimismo
Escritor y matemático
El optimismo de algunos militantes de izquierdas es insensato y falsamente movilizador, y a veces incluso le hace el juego al enemigo.
-El optimismo ingenuo que subvalora las fuerzas del enemigo, o lo que viene a ser lo mismo, que sobrevalora las nuestras, desde luego que sí; minimizar la magnitud de un problema es la mejor forma de agravarlo. Pero aún más peligroso es caer en el extremo opuesto: el pesimismo derrotista, la paralizadora falacia de que no hay nada que hacer (que algunos, dicho sea de paso, utilizan como coartada de su comodidad o su cobardía). No hay que ser optimista ni pesimista, sino todo lo contrario.
-¿Y eso qué significa?
-Que tendemos a pensar de forma lineal, mecánica, adialéctica, y hemos de hacer un esfuerzo de reflexión para ir más allá de determinadas contradicciones y dicotomías. Se suele decir que el optimista ve la botella medio llena y el pesimista la ve medio vacía; ¿quién tiene razón?
-Los dos, según se mire.
-Ninguno de los dos, si se mira objetivamente. La contradicción se supera diciendo que la botella, si es de un litro y está por la mitad, contiene medio litro de líquido. Y lo que debamos y podamos hacer con ese medio litro en unas circunstancias concretas determinará si nos hallamos ante una situación favorable o desfavorable. Medio litro de agua es suficiente para lavarse los dientes e insuficiente para darse un baño. En este caso, como en tantos otros, el pensamiento cuantitativo resuelve la cuestión.
-No siempre es tan sencillo.
-No. Pero siempre podemos ir más allá de las apreciaciones meramente cualitativas y de las generalizaciones demasiado vagas.
-Ponme un ejemplo menos trivial que el de la botella.
-Hace unos años, en un memorable debate televisivo sobre la campaña «Póntelo, pónselo», una señora del Opus Dei afirmó que el uso del preservativo no evitaba por completo la transmisión del VIH, y los defensores del condón no supieron replicar adecuadamente.
-¿Por qué?
-Porque pensaban de forma meramente cualitativa. Y en términos cualitativos el argumento de la dama del Opus era cierto: el preservativo no elimina por completo el riesgo de transmisión del sida.
-¿Entonces tenía razón?
-No, no tenía razón en absoluto, porque no tiene ningún sentido hablar de riesgo si no se cuantifica. Cada vez que salimos a la calle corremos el riesgo de que nos caiga algo en la cabeza: una maceta, una cornisa, un suicida, un meteorito... Pero si una madre no dejara salir a su hijo por miedo a que lo aplastara un suicida al saltar desde un octavo piso, seguramente la tacharíamos de sobreprotectora. Y la probabilidad de transmisión del VIH con un uso correcto del preservativo no es mucho mayor que la de que nos caiga algo en la cabeza mientras vamos por la calle.
El «optimista» que minimiza la gravedad del problema y no toma las debidas precauciones es un insensato, y además atenta contra la salud pública; pero el «pesimista» que afirma que la única protección eficaz es la abstinencia sexual condena a sus seguidores a un destino peor que el sida. Y, como en el caso de la botella, la contradicción se supera cuantificando el riesgo, que es el requisito previo para poder elegir con fundamento las opciones que garantizan la máxima seguridad sin un sacrificio excesivo.
-De acuerdo. Pero hemos empezado hablando del optimismo de algunos militantes de izquierdas. Nuestra botella política no está por la mitad, ni mucho menos. ¿Por qué luchar, si nuestras fuerzas son muy inferiores a las del enemigo? Aquí no funciona el criterio cuantitativo.
-Sí que funciona, y de forma aún más clara. Si luchamos, la probabilidad de vencer es baja; pero si no luchamos, es nula. Y, como nos enseñan las matemáticas, cualquier número positivo, por pequeño que sea, es infinitamente mayor que el cero. Hemos ido de lo cualitativo a lo cuantitativo, y ahora la cantidad se convierte en calidad. Algo no sólo es más que nada: algo es algo, como nos recuerda una frase hecha menos trivial de lo que parece, mientras que nada no es nada. El camino de la lucha es duro, peligroso e incierto; pero, como decía Pasionaria, es el único camino.
Los que luchan pueden morir en el intento; pero los que se resignan ya están muertos.
sábado, 30 de mayo de 2009
Bielorrusia, en el corazón de Europa y uno de los más desconocidos en Occidente
Txente REKONDO
Gara, 25 de mayo de 2009
La República de Bielorrusia está ubicada en el centro de Europa, manteniendo fronteras con Polonia, Lituania, Letonia, Rusia y Ucrania. Con una extensión territorial cinco veces superior a Holanda o Suiza, este estado europeo es uno de los más desconocidos por Occidente, al tiempo que ha estado sujeto a un sinfín de tópicos y manipulaciones mediáticas y políticas desde los centros de poder de Estados Unidos y sus aliados de la llamada Europa Occidental.
El mes de mayo ha sido para Bielorrusia una sucesión de importantes acontecimientos. La celebración del 1 de Mayo de este año ha recuperado un lugar tradicional, celebrándose la concentración de la capital, Minsk, junto a la Biblioteca Nacional, uno de los símbolos más importantes del auge que ha venido experimentando el país en los últimos años, y motivo de orgullo de la mayoría de sus ciudadanos.
Además, este año se ha cumplido el 105 aniversario de la Federación de Sindicatos de Bielorrusia (FTB), uno de los actores claves en las esferas económicas y sociales de la República y motor de buena parte de los logros más recientes.
Finalmente, el pasado 9 de mayo se celebraba la victoria sobre las tropas nazis que durante la Segunda Guerra Mundial asolaron y masacraron al pueblo bielorruso. Sin duda alguna, los recuerdos de la Gran Guerra Patria todavía siguen presentes en la memoria colectiva de la población y en la de todos aquellos combatientes antifascistas que lucharon en aquellos años.
La ocupación nazi de Bielorrusia se prolongó desde 1941 hasta 1944. Durante esos tres años, cerca de dos millones de personas murieron (uno de cada cuatro habitantes de Bielorrusia), y decenas de pueblos y aldeas fueron borrados literalmente del mapa, con todos sus habitantes masacrados, por las tropas fascistas alemanas. Además, el 85% de la industria y más de un millón de edificios fueron destruidos -la capital Minsk fue literalmente arrasada-.
Alexander, un viejo combatiente de aquellos años, y asistente a la manifestación del 1 de mayo muestra orgulloso en su solapa las condecoraciones recibidas, pero al mismo tiempo no puede ocultar una mirada triste cuando señala los sufrimientos que tuvieron que padecer.
«Los alemanes atacaron Rusia, y para ello ocuparon nuestro país; cuando el Ejército Rojo frenó sus ataques y comenzó la ofensiva final, las huestes de Hitler se retiraron y destruyeron todo lo que no habían destruido para entonces en mi país».
No obstante, los resistentes bielorrusos, como Alexander, fueron clave para debilitar a las tropas alemanas, a las que estuvieron hostigando en una guerra de guerrillas durante la ocupación, para sumarse posteriormente a la ofensiva del Ejército Rojo que acabó con la pesadilla fascista.
Así, mientras que toda una serie de tópicos malintencionados se vierten sobre Bielorrusia, su heroica historia es ocultada en Occidente. La mayoría de mensajes nos han hablado de una realidad donde la población malvive en medio de una inmensa pobreza, sin dinero y sin prestaciones, y donde los deseos del presidente Lukashenko se asemejan a los de cualquier dictador. De hecho políticos y periodistas occidentales han llegado a calificar como «el último dictador en Europa», mostrando su estrategia de que todo vale «para desacreditar y criticar la actual situación en Bielorrusia».
Sin embargo, el primer contacto con el país echa por tierra todos esos manidos clichés reaccionarios e interesados. Ante nuestra vista se suceden las amplias alamedas y calles, donde la limpieza es una de sus características y donde la circulación transcurre con normalidad, sin atascos y sin el ensordecedor ruido de otras grandes urbes del mundo. Tampoco eres objeto de la contaminación acústica y visual: la ausencia de paneles o luces sobrecargadas te permite respirar una cierta tranquilidad y sosiego al tiempo que paseas por sus calles.
Si la mayor parte del centro de la capital, Minsk, ha tenido que ser construido tras la Gran Guerra Patria, la conservación de sus edificios hace que éstos parezcan más nuevos. El dinamismo de la ciudad es evidente, y la construcción de nuevas viviendas te muestra la expansión y el crecimiento de Minsk.
Junto a ello, la capital, al igual que la mayor parte de las ciudades, puede presumir de un envidiable servicio público de transporte. En el caso de Minsk el tranvía, los autobuses y el metro logran que sus líneas den cobertura a toda la ciudad, al tiempo que siguen ampliando sus líneas y servicios a los nuevos barrios que están surgiendo.
En línea con el impulso de los servicios sociales, una de las claves de la actual Bielorrusia, los equipamientos públicos van acompañando a las nuevas edificaciones, y la construcción hace unos años de la nueva Biblioteca Nacional es una de las joyas de esta política. Su moderno equipamiento y su capacidad para dotar de unos servicios acordes con los tiempos actuales es el orgullo de muchos ciudadanos bielorrusos.
Frente a la imagen oscura y decadente que se pretende propagar sobre Bielorrusia, los datos económicos y la realidad social desmontan esos intentos. Antes del desmembramiento de la Unión Soviética, Bielorrusia era uno de sus miembros más ricos y desarrollados industrialmente. La desaparición de ese espacio trajo en la década de los 90 un receso importante ante el descontrol de la nueva situación.
Si en un principio algunos intentaron que Bielorrusia siguiera los pasos de sus vecinos, aplicando políticas liberalizadoras y una salvaje privatización (cientos de empresas fueron a manos privadas en 1993, y un año después aparecieron las granjas privadas en el campo), pronto descubrieron que ese no era el camino y supieron corregir el rumbo. Así, ya en 1996 el PIB volvió a emerger, coincidiendo con la firme decisión del gobierno de utilizar éste en el llamado «sistema desarrollado de protección social de la población».
Bielorrusia puso en marcha la economía planificada, que con planes quinquenales a sabido recuperar su situación económica y dotar a la mayor parte de la población de las asistencias que ésta demanda.
Las cooperativas agrícolas siguen capitalizando la mayor parte de los productos de los mercados en los pueblos y ciudades, y ya a finales de 2005 el 80% de los activos, en la industria y en el campo, correspondían a la propiedad estatal y cooperativa, y como apuntaba uno de los responsables de la FTB, el funcionamiento de los koljoses y sovjoses «ante la nueva realidad mundial, y la competencia que la misma genera, han aumentado su capacidad y rendimiento, superando cifras del pasado».
La clave la expresó hace unos años el propio presidente bielorruso: «crear un estado para el pueblo. Nosotros no tomamos el camino de la destrucción de lo anterior. Construimos un modelo que tiene en cuanta al ser humano». Desde entonces, la llamada industria transformadora (fabricación de tractores, camiones, televisiones, coches...), junto a la agricultura (cereales, frutas...) han sido los pilares de esa recuperación.
Además, el desarrollo dinámico de la economía ha implicado a otros sectores, como la construcción, el transporte de mercancías y un desarrollo planificado del complejo agroindustrial y de las ramas de éste, también han contribuido a la situación actual.
En el ámbito político el acoso a Bielorrusia se ha incrementado desde la decisión de los dirigentes del país por mantener el rumbo señalado. La campaña mediática de algunos gobiernos occidentales, al igual que en el caso de Iraq, se basa en mentiras, como la que se difundió sobre la desaparición de algunas figuras opositoras que posteriormente se demostró que estaban viviendo en Londres.
Tampoco ha dudado Occidente en aplicar su tradicional doble rasero, pues como señalaba Tania, una profesora de inglés, el abrumador apoyo electoral a Lukashenko se presenta como «manipulación» mientras «que si el presidente georgiano Saakashvili obtenía el 97% era un saludable resultado democrático».
Los intentos de comparar Bielorrusia y sus datos económicos y políticos son otra manida trampa. No se busca comparaciones con las realidades de los estados vecinos, sino que se pretende buscar las diferencias con estados como Alemania.
Hace algunos años, un profesor de Oxford señaló algunas de las claves para comprender esas maniobras contra el gobierno bielorruso. «El mercado ahí está orientado hacia el servicio y las necesidades de la población, no hacia un reducido grupo de nuevos ricos y sus asesores y apoyos occidentales».
«A diferencia de Georgia o Ucrania (modelos de las llamadas revoluciones de colores, que fracasó estrepitosamente en Bielorrusia), los dirigentes bielorrusos no se están enriqueciendo ni están empobreciendo todavía más a su población. La ausencia de una corrupción endémica es otra de las claves de esta situación».
Esa determinación bielorruso encuentra en Occidente no sólo rechazo, sino que se pretende lanzar un cambio de régimen para avalar en el futuro las estrategias de esos gobiernos. Los asesores de esos estados hacen de la transformación económica una prioridad, lo que trae consigo más miseria y pobreza. «La terapia de choque aplicada en el antiguo espacio soviético es un claro ejemplo de lo que Bielorrusia quiere evitar. El enriquecimiento de una docena de oligarcas y sus asesores extranjeros, junto a unas tasas enormes de desempleo y el colapso de la asistencia pública a la sociedad».
Como señalan algunos responsables sindicales, «en los últimos años, el salario medio ha aumentado considerablemente, y estamos en una sociedad que mayoritariamente demanda continuar con la actual estabilidad económica, que quiere seguir recibiendo sus pensiones sin demoras, mantener el actual acceso a la vivienda y que no desea ver a su país inmerso en conflictos e inestabilidades sociales como los países vecinos».
El futuro de Bielorrusia parece seguir de momento en la misma línea. La política exterior estará dominada por sus relaciones con Moscú, y desde el Kremlin se presiona para que no se integre ni en la OTAN ni en la UE, además se pretende que se permita en paso del gas y petróleo ruso a buen precio (a cambio de venta del mismo a un precio «de amigo») y que finalmente, Bielorrusia asegure a Rusia el acceso a Kaliningrado.
Por su parte, los dirigentes bielorrusos son conscientes de la importancia de esa alianza, pero al mismo tiempo apuestan por seguir manteniendo buenas relaciones con la UE y con otros estados del mundo.
A nivel doméstico, la popularidad y apoyo al presidente Lukashenko sigue siendo muy elevada, lo que le convierte en el candidato con más proyección para las elecciones del 2010. Como reconocen sus propios enemigos políticos, «ha demostrado mayor responsabilidad e integridad que la elite política surgida en Ucrania tras la revolución naranja». Y al mismo tiempo, la oposición local se encuentra dividida por encontronazos personalistas y por la ausencia de un programa o una alternativa, más allá del mero cambio de gobierno.
Si comparamos a Bielorrusia con algunos de sus vecinos (Ucrania) u otros estados del antiguo espacio soviético, encontramos un país relativamente bien dirigido. El sistema educativo sigue siendo mantenido e impulsado por el estado, y la mayoría de las prestaciones sociales son el eje de la política gubernamental. Con una crisis mundial a las puertas de todos los pueblos y países, en Bielorrusia pueden jactarse de mantener una tasa de desempleo que ronda el 1 ó 2,5%.
jueves, 5 de febrero de 2009
miércoles, 4 de febrero de 2009
Cuba, ¿dictadura o democracia?
Conviene empezar señalando que la antinomia dictadura-democracia es equívoca, en la medida en que sugiere una simetría entre ambos conceptos, o entre ambas formas de gobierno así denominadas, que tiene que ver más con la terminología que con la realidad. Pues mientras la dictadura es algo muy concreto y muchas veces realizado a lo largo de la historia, la democracia es una mera entelequia, un proyecto nunca llevado a cabo y pocas veces emprendido realmente.
La teoría está bastante clara desde los tiempos de Pericles, que definió la democracia como igualdad ante la ley, apoyo a los débiles y protección del estado frente al egoísmo individualista, así como del individuo frente a los abusos del estado. Pero en la Grecia de Pericles había esclavos, y las mujeres estaban, de hecho, relegadas al cuidado de los hijos y a las tareas domésticas. Tanto es así que, precisamente por vivir en una época de intensa actividad intelectual y política de la que se veían excluidas, las mujeres de la Grecia del siglo V a. C. eran especialmente desgraciadas, y hubo entre ellas una auténtica ola de suicidios (además de la filosofía y la democracia, los griegos inventaron algo tan actual como la depresión del ama de casa).
Las supuestas democracias posteriores tampoco llegarían nunca a merecer ese nombre, y el propio Rousseau dijo que la democracia, en sentido estricto, es imposible, puesto que para alcanzarla deberían dedicarse activamente a la política todos los ciudadanos, y no sólo sus representantes. Y ya en el siglo pasado, en los años veinte, el jurista y filósofo austríaco Hans Kelsen (que desarrolló la idea de «contrato social» para desvincular el Derecho de toda supuesta ley natural o inspiración divina) llevó a cabo una demoledora crítica de la democracia representativa y propuso como solución lo que desde entonces se conoce como «democracia participativa». Esta participación, más allá de la mera representación, debería basarse, según Kelsen, en lo que él denominó la parlamentarización de la sociedad, es decir, en la creación y desarrollo de un denso tejido asambleario que permitiera, e incluso fomentara, la intervención directa de un número cada vez mayor de ciudadanos y ciudadanas en los debates sociopolíticos y en la toma de decisiones.
Sin embargo, como es bien sabido, en las autodenominadas democracias occidentales se ha impuesto el modelo representativo en su versión más simplista, que consiste en un bipartidismo -oficial o de facto- que reduce la participación ciudadana a elegir cada cuatro o cinco años entre dos candidatos presidenciales (que, además, en el fondo suponen una única opción: el capitalismo). Y esta seudodemocracia representativa, de libertades meramente formales o teóricas, no sólo se ha impuesto en todo el «primer mundo», sino que además pretende erigirse en modelo único y piedra de toque para validar o invalidar otras formas de gobierno. De ahí que los principales argumentos de quienes afirman que Cuba es una dictadura suelan ser, con ligeras variantes, los siguientes:
1. En Cuba no hay libertad de expresión.
2. Los cubanos no pueden agruparse libremente en partidos políticos.
3. En Cuba no hay elecciones.
4. Los disidentes cubanos son reprimidos brutalmente.
Vayamos por puntos:
1. ¿Qué es la libertad de expresión? ¿La hay en las supuestas democracias occidentales? «Aquí cualquiera puede crear un periódico», dicen los defensores del mercado libre, omitiendo un pequeño detalle: puede crear un periódico cualquiera que tenga diez millones de euros, o preferiblemente cien. Y quien no los tenga no sólo no puede crear un periódico, sino ni siquiera escribir en él a no ser que se someta los dictados de sus dueños. Y si a pesar de todo alguien logra colar en un medio de amplia difusión una opinión (o incluso una información) poco conveniente, corre el riesgo, en la «España democrática» (las comillas indican el uso irónico de ambos términos), de sufrir el mismo tipo de represión que durante el franquismo. Miles de personas podrían ir a la cárcel por decir públicamente lo que opinan de un rey impuesto por Franco, y el mero hecho de defender la Revolución cubana o la lucha del pueblo vasco por su autodeterminación nos cierra a quienes lo hacemos las puertas de los grandes medios. En esta «España democrática» que no es ni una cosa ni otra, no sólo no hay libertad de expresión, sino ni siquiera libertad de silencio: te pueden ilegalizar por no condenar públicamente aquello -y sólo aquello- que el poder decide que hay que condenar.
2. De los partidos políticos cabe decir prácticamente lo mismo que de la libertad de expresión. ¿Quién puede crear y mantener un partido con posibilidades reales de acceder al poder, incluso a una pequeña parcela de poder? El bipartidismo característico de las democracias occidentales (por no hablar de los costes astronómicos de las campañas electorales) es la mejor prueba de que sus «elecciones libres» son una falacia. Y si, excepcionalmente, una formación política con amplio respaldo popular consigue convertirse en una amenaza real para los poderes establecidos, se la ilegaliza promulgando sobre la marcha una ley ad hoc y asunto concluido. Y si eso no es suficiente, se reprime a sus miembros sin reparar en medios; medios que incluyen la tortura, el secuestro, el asesinato y otras formas de terrorismo de estado, como dejó bien patente la trama de los GAL.
3. Curiosamente, está bastante difundida la creencia de que en Cuba no hay elecciones, cuando probablemente sea el país del mundo en el que más elecciones se celebran. Cada dos años y medio son elegidos los delegados de las asambleas municipales, y cada cinco los de las asambleas provinciales y la Asamblea Nacional. Los candidatos los designan los propios electores, y no hay campañas electorales. Pero además hay una incesante actividad asamblearia en los barrios, en los lugares de trabajo, en las agrupaciones profesionales... Si en algún lugar del mundo se ha avanzado de forma significativa en el camino de la parlamentarización de la sociedad propugnada por Kelsen, es en Cuba.
4. Habría que empezar por distinguir entre disidentes y agentes del enemigo. El propio Gobierno de Estados Unidos alardea de los millones de dólares que gasta cada año en financiar a los quintacolumnistas cubanos, cuyas actividades no excluyen los sabotajes ni los atentados. En todos los países del mundo se castiga con el máximo rigor a quienes colaboran con un país enemigo, y en comparación con la brutalidad de la represión en los sedicentes estados de derecho, Cuba destaca, en todo caso, por su moderación. En cuanto a los disidentes reales, gozan de mucho mayor respeto en Cuba que en la «España democrática». Si un Serrat o un Sabina criticaran al Gobierno español (o a sus protectores del PSOE y de Prisa) como Pablo Milanés critica al Gobierno cubano, su presencia en los grandes medios sería mucho menos asidua. Si alguien tiene alguna duda al respecto, que piense en Alfonso Sastre, mundialmente reconocido como el más grande dramaturgo vivo de la lengua castellana y hasta hace poco totalmente ignorado por las instituciones y los grandes grupos mediático-culturales.
Dicho lo cual, ¿significa esto que Cuba ha alcanzado la democracia? Por supuesto que no. En Cuba queda mucho por hacer y mucho por deshacer. Pero mientras otros pretenden haberla alcanzado ya para no tener que ir hacia ella, los cubanos avanzan con empeño, día tras día, hacia la verdadera democracia, es decir, hacia el socialismo verdadero. Con tanto empeño que en los últimos veinticinco años han avanzado más que nosotros en veinticinco siglos.
domingo, 9 de enero de 2005
viernes, 15 de octubre de 2004
La toxicomanía es capitalismo
Pero es, sobre todo, el triunfo del poder de recuperación del Capital: la sociedad de toxicómanos es la exacerbación casi absoluta del modelo capitalista.
La toxicomanía es el triunfo del individualismo y de la anti-solidaridad (cada uno para sí, cada uno su droga), el triunfo de la enajenación (enajenación completa del ser humano que depende de un producto), el triunfo de la reificación (cuerpo/objeto que se suicida, que se vende por la droga), el triunfo del paliativo (droga o si no sufrimiento), el triunfo de la mercancía (valor de cambio y valor de uso, mismo denominador: la droga para la sobrevivencia), el triunfo del valor (algunos billetes por algunos miligramos de polvo y de placer), etc.
La toxicomanía es el sistema de sobrevivencia inmediata institucionalizado, dicho de otra manera, el sistema capitalista.
jueves, 12 de agosto de 2004
Marxism-Leninism and sodomy
viernes, 23 de julio de 2004
Lenin straight-edge from my heart

The revolution demands concentration, increase of forces. From the masses, from individuals. It cannot tolerate orgiastic conditions, such as are normal for the decadent heroes and heroines of D’Annunzio. Dissoluteness in sexual life is bourgeois, is a phenomenon of decay. The proletariat is a rising class. It doesn’t need intoxication as a narcotic or a stimulus. Intoxication as little by sexual exaggeration as by alcohol. It must not and shall not forget, forget the shame, the filth, the savagery of capitalism. It receives the strongest urge to fight from a class situation, from the Communist ideal. It needs clarity, clarity, and again clarity. And so I repeat, no weakening, no waste, no destruction of forces. Self-control, self-discipline is not slavery, not even in love.
lunes, 28 de junio de 2004
Linux y OSM, una vision desde la izquierda
Un grupo multi-lingue dedicado a la discusión, sectaria y en buen humor, teórica y práctica del Linux y del movimiento de codigo libre (OSM), desde la perspectiva de la izquierda revolucionaria marxista o influenciada por Marx. También intenta reunir escritores y a trabajadores de la computadora de la izquierda revolucionaria a conocerse en un ambiente en línea dirigido solamente en la gente centrada en la computadora. Polemicas no relacionadas directamente con Linux y OSM no seran toleradas.
http://groups.yahoo.com/group/marxism-penguinism/



