Mostrando las entradas con la etiqueta naxalitas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta naxalitas. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de julio de 2010

India: Los maoístas convocan una huelga general de dos días

El Partido Comunista de la India (maoísta) ha convocado un Bharat Bandh (huelga general) de dos días a partir del miércoles en todo el país para protestar por el cobarde asesinato de Cherukuri Rajkumar, camarada Azad.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Muere fundador del movimiento naxalita de la India



por Néstor Marín

El suicidio de uno de los fundadores del movimiento naxalita genera hoy gran atención mediática en la India, donde la prensa por lo general sólo reporta las acciones armadas de ese grupo insurrecto.

Kanu Sanyal se colgó la víspera del techo de la choza en que vivía en la región de Naxalbari, la misma de donde tomó el nombre el movimiento que ayudó a fundar en 1967, a partir de una escisión dentro del Partido Comunista de la India (Marxista), PCI(M).

Tenía al morir 78 años de edad, y en los últimos tiempos había expresado sus críticas y reservas contra los métodos violentos utilizados por los grupos armados naxalitas, autodenominados maoístas.

El maoísmo como doctrina no existe, pues lo que Mao Tse Tung practicaba era el marxismo-leninismo, declaró Sanyal recientemente, según recuerda este miércoles el secretario del PCI(M) en Bengala Occidental, Biman Basu.

En declaraciones a medios locales bengalíes, Basu lamentó la muerte de su ex camarada, y asegura que el veterano dirigente había comenzado a cambiar su pensamiento político.

Presente en una gran parte de la región oriental de la India, los grupos de acción naxalitas representan, según el primer ministro Manmohan Singh, el más grande desafío para la seguridad interna del país.

Con el objetivo de aniquilarlos, el Ejército y las fuerzas paramilitares anunciaron el lanzamiento de la operación Cacería Verde, que se extenderá por todas las zonas selváticas en los estados orientales de la India que forman el llamado Corredor Rojo.

Para muchos analistas y políticos locales, la solución del conflicto armado no está sólo en una respuesta militar por parte del Gobierno, sino también en garantizar empleos y una mejor distribución de la riqueza en esas regiones, entre las pobres y atrasadas del país.

Fuente: Prensa Latina

viernes, 5 de marzo de 2010

Arundhati Roy critica ofensiva antimaoísta y tacha India de "estado policial"


La escritora india Arundhati Roy, al frente de un grupo de intelectuales y activistas, aseguró hoy que la ofensiva del Gobierno contra la guerrilla maoísta supone "una lucha contra su propio pueblo" y tachó a la India de "democracia convertida en estado policial".

En una rueda de prensa en la sede delhí del Club de Corresponsales Extranjeros del Sur de Asia, la célebre autora de "El dios de las pequeñas cosas" denunció la "situación genocida" que en su opinión tiene lugar en las áreas de actuación de la guerrilla "naxalita" a causa de la actuación de las fuerzas de seguridad.

"No es la primera vez. Desde que la India obtuvo la independencia, empezó una lucha contra su propio pueblo", lamentó la activista, que citó los casos de Cachemira y las tensiones separatistas en los estados del nordeste del país.

Preguntada por la audiencia sobre si se considera una simpatizante maoísta, la escritora aseguró entender "de dónde vienen" los rebeldes y dijo preferir estar "del lado de alguien que intenta ponerse al frente de la causa de la justicia".

Pese a aclarar que ella no es "una maoísta" y desmarcarse en varias ocasiones de las acciones violentas de la guerrilla, Roy instó a la audiencia a ponerse en el lugar de la población tribal que habita el centro y el este de la India e imaginarse a un centenar de policías "rodeando una aldea y violando" a mujeres.

"¿Qué pueden hacer? ¿Una huelga de hambre? ¿Una 'satyagraha' (la desobediencia civil propugnada por Gandhi)?", ironizó la ganadora del "Booker Prize" de 1997, quien se abstuvo en el caso de los rebeldes de hacer un juicio moral y dijo no verse en situación de sugerir "el tipo de resistencia que deben adoptar".

Roy alertó de que no pueden separarse de forma nítida los guerrilleros de la población tribal y dijo que "la mitad de los maoístas son mujeres y casi todos ellos pertenecen a tribus".

La activista denunció el libre mercado y el hinduismo como las "dos formas de totalitarismo" que, según ella, se han implantado en el país desde principios de la década de 1990 y resumió la historia de la India independiente como "una intervención militar sin fin de un estado dominado por hindúes de casta alta contra las castas bajas, los cristianos y, por supuesto, los musulmanes".

Antes de su intervención, tomaron la palabra abogados, activistas y profesores que cargaron contra "una guerra a gran escala contra el pueblo" y la "represión fascista" del Gobierno.

El grupo mostró unas diapositivas sobre la llamada operación antimaoísta "Caza Verde" que se inició en septiembre de 2009 y que ha causado, según sus datos, el desplazamiento de 200 mil 'adivasis' (población tribal).

Los intelectuales recordaron que el 70% del carbón y el 60% de la bauxita india se hallan en los estados de Jharkhand, Orissa y Chhattisgarh, donde las fuerzas de seguridad intentan arrebatar a los "naxalitas" las zonas bajo su control, y dijeron que la operación busca el "beneficio de las empresas multinacionales" que intentan explotar los recursos naturales.

Según el gobierno indio, la violencia maoísta es la que más muertos ha ocasionado en la India en los últimos años -591 civiles, 317 miembros de las fuerzas de seguridad y 217 insurgentes en 2009-, por encima del más conocido conflicto de Cachemira.

Los rebeldes permanecen sobre todo activos en el llamado "cinturón rojo", una franja de territorio en el centro y el este de la India donde tienen numerosos campos de entrenamiento y buscan el apoyo del campesinado para implantar una revolución agraria de corte comunista.

Alimentado por el marxismo bengalí, el movimiento -calificado hoy por el Gobierno como la "mayor amenaza" a la que hace frente el país- tomó fuerza a principios de la década de 1970 y fue duramente reprimido por el Estado, dando origen incluso a una profusa literatura de denuncia como la de la escritora Mahasweta Devi.

Pero la influencia de la guerrilla -que boicoteó con las armas las elecciones generales de abril y mayo de 2009- ha ido creciendo y tanto el Gobierno como los rebeldes se han llamado durante las últimas semanas mutuamente, sin éxito, a un armisticio para abrir el diálogo.

Fuente: Efe

sábado, 31 de octubre de 2009

India prepara una inminente ofensiva militar contra la rebelión maoísta

Gara

India ha decidido atacar de frente a la rebelión maoísta en el país y para ello está ultimando una ofensiva armada, muy esperada por las autoridades locales pero importante motivo de preocupación para las asociaciones que temen por la seguridad de la población civil.

La operación militar, planificada por Nueva Delhi, pretende lanzar un ataque coordinado contra los bastiones rebeldes en la jungla, repartidos a lo largo de un «corredor rojo» que se extiende por varios estados del este de India. Las fuerzas de seguridad regionales integrarán la línea del frente, pero la mayor parte de la ofensiva, que incluirá la participación de miles de paramilitares, será coordinada por Nueva Delhi. El ataque se iniciaría en noviembre, según afirmaron altos responsables desde el anonimato.

El Gobierno, que considera a los maoístas como «la mayor amenaza» contra la seguridad en India, descartó la posibilidad de recurrir al Ejército, pero prometió a los estados afectados por la violencia una ayuda logística y el despliegue de guardias fronterizos de élite.

Según los observadores, la implicación de Nueva Delhi busca reactivar la acción individual de cada Estado después de años de esfuerzos infructuosos contra una insurrección que ya ha provocado al menos 600 muertos desde principios de año. Más de la mitad de los 29 estados de India se enfrentan desde 1967 a focos de rebelión maoísta. En total, 165 de los 600 departamentos del país estarían controlados por los entre diez mil y 20 mil guerrilleros de izquierda a los que los indios llaman naxalitas o «terroristas rojos».

Los guerrilleros afirman luchar contra los grandes terratenientes y las compañías mineras y defender a los campesinos sin tierra y a las comunidades indígenas de los estados indios en los que la administración pública es casi inexistente.

Las autoridades locales, que en varias ocasiones se han quejado de la falta de apoyo de Nueva Delhi, aplaudieron la iniciativa del Gobierno después de los últimos atentados.

Sin embargo, se han elevado algunas voces discordantes, cuestionando, sobre todo, el peligro que la ofensiva podría representar para los miles de campesinos que viven en zonas controladas por los maoístas. «Esto podría provocar un desastre desde el punto de vista humanitario y democrático», afirmó un grupo de activistas y académicos.

Asociaciones de derechos humanos también expresaron su inquietud en relación a eventuales víctimas civiles mientras otras destacaban la importancia de asociar esta ofensiva a una estrategia de desarrollo para combatir la pobreza.